Salud oral para el bebé

AUTOR: Jazmín Hernández Martínez

Resumen

La salud oral del bebé es de suma importancia, por lo que debe dársele una amplia promoción en todos los ámbitos, no solo en el odontológico, ya que no todos los padres y/o tutores están familiarizados con la salud oral de los recién nacidos ni con la atención prenatal. Por ello, es importante empaparlos del tema y de todo lo bueno que puede traer consigo. 

Palabras clave: salud, oral, bebé, prenatal, promoción

Abstract

The oral health of babies is incredibly important and should be promoted across all areas, not just within the dental field. Many parents and guardians may not be aware of the significance of oral health for newborns or the importance of prenatal care. It is essential to provide comprehensive information on this topic, highlighting the benefits of good oral health.

Keywords: health, oral, baby, prenatal, promotion

La odontología para el bebé abarca los primeros meses de vida, es decir, desde los 0 hasta los 36 meses; por eso mismo, es importante la intervención de los profesionales de la salud desde la etapa prenatal.1,2

La caries dental es uno de los principales problemas bucales que afectan a los niños menores de 5 años y se considera una enfermedad multifactorial, no transmisible, que provoca la pérdida mineral del diente.1 La atención temprana se enfoca en preservar y proteger la salud bucal, educando y concientizando a los padres para que se les sensibilice oportunamente sobre la adquisición de hábitos de higiene que permitan mantener la salud bucal. Esto se hace mediante el asesoramiento desde la etapa prenatal relacionado con la alimentación y el control de hábitos nocivos para la salud.2

Las alteraciones del crecimiento y desarrollo bucodental, la caries y los traumatismos dentales son problemas que afectan negativamente la calidad de vida de los niños y sus familias. Todo esto se relaciona con hábitos orales incorrectos, patrones alimentarios inadecuados y/o una adquisición tardía de la masticación, lo que propicia el desarrollo de maloclusiones.3

Actualmente, la atención odontológica se rige por la filosofía de atención con mínima intervención y, a su vez, se aplica odontología mínimamente invasiva.2

En Estados Unidos, entre 1935 y 1945, se recomendaba que la primera visita al dentista del niño fuera a partir de los 12 años, con el fin de que la erupción de los dientes permanentes estuviera completa. Tiempo después, se comenzó a orientar a los padres a llevar a sus hijos a su primera consulta entre los 6 y 7 años, para que, en la década de 1950, se estableciera la edad de 3 años como la más adecuada para iniciar la evaluación de los infantes, con base en la capacidad del niño para entender y cooperar en tratamientos odontológicos. Actualmente, la atención se recomienda desde una etapa prenatal.2

La primera consulta debe realizarse durante el primer año de vida del niño, para garantizar el acercamiento con la familia, educar sobre el mantenimiento y promover la salud oral (fig. 1). En esta etapa se evalúan crecimiento y desarrollo de estructuras como:3,4

  • Labios
  • Lengua
  • Maxilar
  • Mandíbula
  • Paladar duro y blando
  • Mejillas
  • Piso de boca
  • Musculatura oral
  • Arcadas dentarias
Figura 1. Primera consulta del niño.

Estas estructuras deben evaluarse en edades tempranas para asegurar que todo el proceso se encuentre dentro de los parámetros de normalidad.3 Se recomienda posicionar a la madre en el sillón odontológico y colocar al bebé sobre sus piernas para acercarse a él y realizar una exploración minuciosa de su cavidad bucal. De este modo, el paciente se siente seguro con el odontopediatra y este gana su confianza para citas próximas.2

Figura 2. Posición para la evaluación del paciente.

El nuevo enfoque, dirigido a las mujeres gestantes, al recién nacido y a niños en edades tempranas, busca proveer a las madres jóvenes o primerizas de conocimientos sobre los factores de riesgo para las patologías bucodentales a las que son susceptibles sus pequeños hijos, así como sobre las formas más adecuadas de prevenirlas y abordarlas, impactando positivamente en las nuevas generaciones.3,4

Se debe identificar a las madres con altos niveles de caries dental y mala salud bucal para brindarles información sobre la importancia de su salud bucal y la de sus recién nacidos, ya que esto puede ayudar a cambiar su percepción sobre la prevención y el cuidado de la salud bucal.3.4

Entregar información educativa a estos padres sobre terapias preventivas puede reducir la incidencia de caries dental, prevenir la necesidad de rehabilitación y mejorar la salud bucal de sus hijos.3,4 La recomendación es adoptar la filosofía de: “Educar previniendo y prevenir educando”.3,4

Es importante educar sobre la limpieza de la boca del bebé aun antes de que erupcionen los dientes, con el objetivo de eliminar los restos de alimentos y la placa bacteriana, después de cada toma de líquidos o una vez al día.3,4

Se debe utilizar una gasa humedecida, la cual se pasará suavemente por toda la mucosa (fig. 3). Se puede mojar una gasa con agua o suero fisiológico y cubrir con ella el dedo, pasándola con suavidad por las encías y los laterales del interior de la boca del bebé.3,4

Figura 3. Técnica para limpiar la boca del bebé.

Cuando los dientes empiezan a erupcionar, se sugiere utilizar un dedal de silicona (fig. 4) o un cepillo infantil de cerdas muy suaves, de tamaño adecuado a la boca del niño, dos veces al día: una en la mañana y otra en la noche, porque durante la siesta el riesgo de caries aumenta al disminuir la cantidad de saliva en la boca.3,4

Figura 5. Limpieza con un dedal de silicona.

Los padres deben implementar el uso de hilo dental; esto se aplica una vez que haya contacto entre los dientes o molares. 3,4

El cuidado de la salud bucal del bebé desde la etapa prenatal hasta el nacimiento es muy importante. Contar con un protocolo de atención bucal para el bebé brinda una guía de tratamiento odontológico desde los 0 hasta los 36 meses de vida, basada en la promoción y la prevención de la salud bucal.

El tratamiento odontológico del infante brinda la posibilidad de mantener la salud y prevenir la enfermedad, y representa una buena práctica de promoción de la salud, de manera muy simple, eficaz y de bajo costo, la cual es posible integrar a cualquier sistema de salud.

  1. Moscardini V. Odontología para bebés: una posibilidad práctica de promoción de salud. Revista de Odontopediatría Latinoamericana. 2017;7(2):116-126. Disponible en: https://revistaodontopediatria.org/index.php/alop/article/view/139/73 
  2. Bueno J. Higiene bucodental del paciente infantil de 0 a 3 años. Revisión de la literatura. Revista Latinoamericana de Ortodoncia y Odontopediatría. 2021. Disponible en: https://www.ortodoncia.ws/publicaciones/2021/art-19/ 
  3. Tejada-Gutiérrez DL et al. Protocolo de atención dental para el bebé. Salud y Educación. 2022;10(20):57-59. Disponible en: https://repository.uaeh.edu.mx/revistas/index.php/ICSA/article/view/8475/8952 
  4. Sociedad Española de Odontopediatría. Guía del cuidado dental en bebés de 0 a 24 meses. Disponible en: https://www.odontologiapediatrica.com/wp-content/uploads/2022/02/SEOP22-Guia-del-cuidado-dental-en-bebes-de-0-a-24-meses.MA_.pdf 

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